domingo, 13 de septiembre de 2015

lo major de mi vida



HIJO DE MIS OJOS

Hijo mío, desde que llegaste a mi vida lo cambiaste todo, ¡me convertiste en alguien dispuesto a cambiar por tu felicidad!
Hijo, cuánto te quiero, eres la realización de toda mi vida, cuando miro tus ojos miro mi reflejo  más puro.

Cuando un hijo llega al mundo, nos detenemos en el correr de la vida y nos sentamos a contemplar nuestra vida desde la más profunda paz.

Un hijo representa la prolongación de nuestra vida, una segunda oportunidad desde la cual nosotros ponemos lo mejor de nosotros.
Gracias hijo mío por iluminarme con la paz de tu sonrisa, por detenerme en mi alocada carrera, ¡por enseñarme a disfrutar la vida!
Verdaderamente, mi hijo es mi más bendita alegría, cuando lo veo, no puedo dejar de sonreír ante el milagro de la vida.
Hijo mío, deseo darte lo mejor que tengo, mi experiencia y el tiempo que tenga para procurarte una vida plena.













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